Siempre me es agradable volver a escuchar a mis antiguos ídolos , aquellos que inundaron mi juventud de buena música y que, de alguna manera, ayudaron a dar forma a mi manera de sentirla. Aún más cuando regresan con nuevos discos , reafirmando que su arte sigue vivo y vigente. Me refiero a Mark Knopfler , un músico esencial en mi vida, alguien cuya guitarra se convirtió en un lenguaje propio, lleno de sutileza, elegancia y emoción . Knopfler ha sido uno de los guitarristas que más me han fascinado por su estilo inconfundible : esa manera tan personal de tocar, sin púa, con un sonido limpio, casi conversado, que parece surgir directamente del alma. Con Dire Straits nos regaló temas inmortales como Sultans of Swing , Brothers in Arms o Romeo and Juliet , piezas que marcaron una época y que aún hoy conservan intacta su magia. Durante una buena parte de mi juventud fui un seguidor fiel de su música, tanto en su etapa con Dire Straits como en su carrera en solitario , un...