Hay ocasiones en las que merece la pena salir de nuestra zona de confort musical. Quienes llevamos muchos años escuchando rock solemos descubrir, tarde o temprano, que existen otros territorios sonoros igual de apasionantes. En mi caso, ese viaje comenzó gracias a la música minimalista. Se suele decir, y creo que no les falta razón, que muchos aficionados al rock —especialmente al rock progresivo— acaban encontrando un vínculo natural con compositores minimalistas como Philip Glass , Michael Nyman o Wim Mertens . Después de convivir durante años con las largas suites de Yes , Genesis o King Crimson , resulta casi inevitable sentirse atraído por esa forma de construir la música a partir de pequeñas células melódicas que evolucionan lentamente hasta alcanzar una enorme intensidad emocional. Así fue como descubrí a Wim Mertens , un compositor que terminó convirtiéndose en uno de mis músicos imprescindibles. Su manera de entender ...
La música nos emociona, nos transporta y nos cuenta historias sin necesidad de palabras. Es un lenguaje universal que trasciende fronteras, culturas y tiempos. Está en todas partes: en el susurro de las hojas, en el ritmo de las olas del mar y, como dice la famosa canción, en el viento. En La Música Está flotando en el Viento, exploramos aquellas canciones que me han dejado huella . Aquí no hay barreras ni géneros , solo la pasión por la música que nos acompaña en cada etapa de la vida