Pocas canciones han marcado tanto una generación como "(I Can't Get No) Satisfaction" de The Rolling Stones. Lanzada en 1965, esta obra maestra capturó el descontento juvenil, la rebelión contra el consumismo y el espíritu anti-establishment de la década. Con su riff de guitarra más icónico de la historia del rock, se convirtió en el himno definitivo de la insatisfacción y en el primer gran éxito estadounidense de la banda, transformándolos de “una banda más” en auténticos monstruos del rock. La historia de su nacimiento es de película. El 6 de mayo de 1965, Keith Richards despertó en mitad de la noche en el hotel Fort Harrison de Clearwater, Florida (durante la tercera gira estadounidense de los Stones). Grabó en su grabadora Philips de cassette el riff de tres notas en guitarra acústica, murmuró el estribillo “I can’t get no satisfaction”… ¡y se durmió! Al día siguiente, al escuchar la cinta, d...
Pavlov’s Dog: la emoción como refugio en el rock progresivo de los 70 Un grupo de culto que convirtió la fragilidad en arte y dejó una huella imborrable con Pampered Menial En plena eclosión del rock progresivo de los años setenta, cuando la complejidad técnica y las grandes producciones dominaban la escena, una banda estadounidense optó por un camino diferente: hacer de la emoción su principal lenguaje . Pavlov's Dog no buscó deslumbrar con virtuosismo, sino conmover desde lo íntimo, construyendo una obra que hoy sigue resonando como una de las más singulares del género. Un origen inesperado en el corazón de Estados Unidos Lejos del epicentro británico del progresivo, la banda nació en St. Louis en 1972. Liderados por la voz inconfundible de David Surkamp, el grupo desarrolló rápidamente una identidad propia, marcada por una sensibilidad poco habitual en la escena. Su debut, Pampered Menial (1975), se convirtió en su obra más representat...