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Richard Ashcroft – These People (2016): el regreso posible
En mayo de 2016, tras varios años lejos del foco mediático, Richard Ashcroft volvió a aparecer con un disco que llevaba gestándose desde hacía tiempo. These People, publicado el 20 de mayo de 2016, marcó su regreso formal al trabajo discográfico propio después de una década sin un álbum de estudio en solitario.
El álbum salió bajo el sello que él mismo fundó, Righteous Phonographic Association (RPA), en colaboración con Cooking Vinyl / Harvest. Es un trabajo construido con calma: Ashcroft lo grabó entre 2014 y 2015, rodeado de dos figuras que conocen bien su sensibilidad musical. Por un lado, Chris Potter, productor habitual en su carrera y parte fundamental en el sonido que llevó a The Verve a lo más alto; por otro, Wil Malone, responsable de algunos de los arreglos de cuerda más recordados de la banda. Ambos vuelven aquí a aportar un marco sonoro reconocible, casi como si Ashcroft hubiera querido regresar a un territorio emocional familiar.
El disco abre con “Out of My Body”, un tema que resume bien el tono del álbum: capas de cuerdas, sintetizadores atmosféricos y esa voz rasgada que sigue transmitiendo vulnerabilidad incluso cuando se vuelve grandilocuente. A lo largo del tracklist —donde aparecen piezas como “These People”, “They Don’t Own Me”, “Hold On” o “This Is How It Feels”— Ashcroft retoma algunos de los elementos que lo definieron en los años noventa: melodías melancólicas, arreglos expansivos y un sentido espiritual del dramatismo.
Cuando el álbum llegó a la prensa, la acogida fue diversa. El conjunto de críticas reunidas por Metacritic dio como resultado una puntuación media de 51/100, un indicador claro de que These People despertó opiniones encontradas: algunas reseñas lo celebraron como un retorno digno a sus raíces, mientras que otras lo consideraron un trabajo irregular o excesivamente inflado. En cualquier caso, nadie discutió que Ashcroft volvía decidido a sonar tal y como él quería sonar.
Lo que sí puede afirmarse, sin necesidad de exagerar, es que muchas críticas destacaron momentos concretos del disco, especialmente “They Don’t Own Me”, “Black Lines” o “This Is How It Feels”, canciones donde su voz y su sentido melódico recuperan parte de la intensidad que lo convirtió en una figura singular del britpop.
Tras el lanzamiento, Ashcroft regresó también a los escenarios. En 2016 ofreció conciertos y participó en festivales donde combinó canciones del nuevo álbum con clásicos de The Verve, como muestran los listados de actuaciones de ese año. Fue un retorno discreto pero sólido, en el que la nostalgia convivía con su deseo de presentar material nuevo.
Hoy, These People queda como un documento honesto de un artista que decidió volver a grabar sin renunciar a lo que siempre lo caracterizó: grandes arreglos, emociones a flor de piel y un compromiso personal —más que político— con lo que la música significa para él. No es un disco que pretendiera reinventarlo, sino uno que buscó reconectar con su propia historia. Y en eso, según los hechos y las escuchas, Ashcroft cumplió su propósito.
“These People”: El tema que define el disco
Dentro del álbum que marca su regreso, Richard Ashcroft eligió “These People” como una de las piezas centrales del proyecto. La canción, incluida en el tracklist oficial de These People (2016), funciona como una declaración estética: un tema donde confluyen la producción de Chris Potter, los arreglos orquestales de Wil Malone y la voz de Ashcroft desplegada sobre un crescendo emocional que se desarrolla durante varios minutos.
Musicalmente, “These People” recoge muchas de las señas clásicas del artista: cuerdas expansivas, un tempo contenido y una melodía que avanza de manera gradual, casi cinematográfica. Es el tipo de construcción que lo acompañó en su etapa con The Verve, y aquí reaparece —no como nostalgia, sino como un recurso que domina desde hace décadas.
Líricamente, la canción gira en torno a una reflexión amplia sobre la confusión colectiva, la tensión social y el deseo de encontrar un sentido en tiempos convulsos. Aunque Ashcroft mencionó en entrevistas que el clima político y social de principios de 2010 lo influenció durante la composición del álbum, las letras del tema mantienen un tono abierto y no explícito, lo que permitió a la crítica señalar que el mensaje es más atmosférico que literal. Aun así, la sensación de inquietud y esperanza que transmite es innegable.
En el contexto del disco, “These People” cumple una función clave: establece el marco emocional del álbum, mezcla intimidad y dramatismo, y muestra la búsqueda de Ashcroft por un sonido grande, envolvente y construido con capas. Es una de esas canciones donde el artista parece más interesado en crear un estado mental que en lanzar un mensaje directo, y quizá por eso se ha convertido en uno de los cortes más comentados del álbum.
Si These People es un regreso, “These People” es el pasillo por el que el oyente entra: solemne, expansivo y profundamente emocional, una puerta abierta al universo que Ashcroft quería reconstruir en 2016.
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